
Procesando. Por favor aguarde...
Melella tuvo que admitir que los equipos para la "nueva" usina son usados.
.Después de negarlo en todos los medios, el propio Melella confirmó que la nueva central térmica en Ushuaia se construye con turbinas usadas reacondicionadas en la provincia china de Shaanxi.
Haciendo de la llegada del barco carguero chino una verdadera “épica política”, el gobierno pretende presentar la inversión asiática como la solución definitiva a los graves problemas energéticos que enfrenta a diario la sociedad ushuaiense. Sin embargo, hubo un detalle que la gestión de Melella buscó esconder bajo siete llaves: la famosa turbina que soportará la nueva usina en Ushuaia es, en realidad, una vieja unidad extraída de otra planta china y reacondicionada.
“Todo es usado… hasta el micro que trajeron para movilizar a la gente propia es un micro que no pasaría una RTO”, declaró a este medio un despachante de aduana.
Lo cierto es que Melella se vio forzado a revelar la verdad. “Se trata de una turbina reacondicionada a cero kilómetro en Shanxi, en la República de China”, reconoció el gobernador, visiblemente molesto por la pregunta periodística.
La enorme mayoría de las 6.200 toneladas de equipamiento arribado a Ushuaia es de segunda mano. Se trata del armado de una central termoeléctrica de ciclo combinado que tendrá 60 MW de potencia. Otro que tuvo que revelar el “secreto” fue el presidente de Terra Ignis, Maximiliano D’Alessio, quien confirmó que el equipamiento que se utilizará en la construcción de la nueva central es “usado y reacondicionado”. Según D’Alessio, “es la única planta de generación termoeléctrica a gas que se está construyendo en el país”.
El proyecto está a cargo de la compañía de capitales chinos Austral Petróleo, Gas y Electricidad, en sociedad con la empresa provincial Terra Ignis, cuyo “acuerdo de partes” es reclamado por varios legisladores sin haber tenido éxito hasta el momento. En un principio, la provincia sostuvo que la inversión era de 40 millones de dólares; después se habló de 6 millones y, finalmente, anunciaron una inversión de 80 millones de dólares, todo bajo el paraguas de un “acuerdo entre privados” donde ni los contralores naturales de la provincia ni los legisladores pueden hurgar en qué consiste.
Cabe recordar que la empresa china inscripta en nuestra provincia cuenta con el respaldo de las firmas asiáticas estatales China Rainbow International Investment y Rainbow International Engineering. Detrás de la firma fueguina está el propio Estado comunista chino.
La expansión china va por toda la generación de energía
Los chinos no se quedarán solo con la generación en Ushuaia; apuntan también a la Cooperativa Eléctrica de Río Grande. El acuerdo entre los capitales chinos y Terra Ignis incluye la central en Ushuaia, que tendrá hasta 60 MW de potencia, y, a futuro, la construcción de otra planta termoeléctrica a gas de 100 MW para la ciudad de Río Grande. Según el gobierno, la central para Río Grande podría estar operativa en 2028 o 2029, sin precisar más detalles.
Tal vez uno de los motivos por los que Terra Ignis no ventila los pormenores del “acuerdo” es justamente la promesa de ceder a los chinos la matriz completa de la provincia para la generación de energía. Incluso se habla del pronto reemplazo de Velintec por los chinos como operador de los pozos dejados por YPF. Hay que tener en cuenta que esos pozos, en su mayoría, son productores de gas y no de petróleo.
Por lo pronto, la turbina que llegará a Ushuaia es General Electric y es usada, pero D’Alessio subrayó (apretando los dientes) que fue “rebampeada”, como se dice en la jerga al proceso de renovación, repotenciación y actualización tecnológica integral de estos equipos.
El legislador Greve toma distancia del “convenio chino”
El olfato político del legislador oficialista le indica tomar distancia de lo que podría ser el mayor escándalo político (y económico) de Tierra del Fuego desde su provincialización. Cuando a Greve se le preguntó acerca de los detalles del convenio que habilitó que una empresa china construya una central termoeléctrica en Ushuaia, fingió “demencia”. Greve precisó no saber cuál es el alcance del acuerdo porque "el acuerdo lo firmaron antes del receso legislativo".
Las preguntas fueron concretas: ¿De qué forma el consorcio chino recuperará los recursos invertidos en la construcción de la megaobra? ¿Absorberá esa empresa a los trabajadores de la Dirección Provincial de Energía y pasará a prestar el servicio en la ciudad? ¿Se quedará con una parte de la recaudación del servicio eléctrico para costear el dinero que demandó la obra?
En lugar de responder a la requisitoria del periodista de FM Provincia, el legislador melellista se fue por las ramas, hablando de la llegada del buque con parte de la central reacondicionada. "Bajaron 90 contenedores", enfatizó el legislador, sin brindar precisiones acerca de las preguntas formuladas.
Cuando no tuvo más remedio que responder ante la insistencia de sus entrevistadores, Greve esbozó una respuesta: "Para saber eso, le tendríamos que pedir la información a la ministra de Energía, Gabriela Castillo. No me quiero adelantar sobre el contrato que se firmó con la gente de Energía y Terra Ignis". Greve cerró excusándose: "No nos informaron lo que se firmó porque los convenios se firmaron antes del receso".
COMENTARIOS