
Procesando. Por favor aguarde...
Solo por habilitar esta vía el gobierno deberá desembolsar casi 90 millones de pesos, esto es solo el comienzo, el pago se hará mediante la cuenta general ya que los fondos del puerto están intervenidos.
El conflicto con el puerto dejó al desnudo la soledad política de Melella. Casi sin aliados de peso y sin dialogo político al gobierno solo le quedo la vía judicial.
Solo por habilitar esta vía el gobierno deberá desembolsar casi 90 millones de pesos, esto es solo el comienzo, el pago se hará mediante la cuenta general ya que los fondos del puerto están intervenidos.
Nadie de la oposición con peso político, salió a defender a Melella tras la intervención del puerto, tampoco salieron los gobernadores Patagónicos que hasta hace pocos posaron en una foto y se aseguraron en trabajar mancomunadamente.
El gobierno pensó que la “Causa del Puerto” podría ser un buen motivo para abrir nuevos canales de dialogo con la oposición y se llevó un chasco. El encargado de tamaña aventura fue el Jefe de Gabinete Jorge Canals, que en lugar de cerrar filar y amalgamar un mensaje de todo el arco político fueguino, solo consiguió reproches e indiferencia.
Quienes salieron en apoyo de la maltratada “Autonomía provincial” no lo hicieron como aliados circunstanciales, sino que revelan un interés particular, lejos de congraciarse con el gobierno.
La política argentina suele ofrecer gestos de bloque y reclamos colectivos cuando se trata de fondos o coparticipación, pero esa solidaridad parece tener límites geográficos y estratégicos. Tras la intervención del Puerto de Ushuaia dispuesta por el Gobierno nacional el pasado 21 de enero, el gobernador de Tierra del Fuego, Gustavo Melella, se ha encontrado en un escenario de absoluta soledad.
Hasta el momento, ningún mandatario provincial —ni siquiera aquellos que han conformado ligas opositoras o que mantuvieron sintonía con la isla en los últimos años— ha emitido un comunicado de respaldo institucional o una declaración pública de rechazo a la medida.
El gobierno de Melella sostiene que el puerto es un activo estratégico, no solo para la economía local, sino para la proyección antártica y la soberanía nacional. Sin embargo, el argumento de la "autonomía herida" no ha logrado permear en las agendas de sus pares en el resto del país y mucho menos frontera adentro.
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