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Paz en Medio Oriente: qué dicen los 14 puntos del acuerdo firmado por Estados Unidos e Irán
Donald Trump dijo que en el Palacio de Versalles se hizo de un momento para firmar el acuerdo de paz. El régimen de Teherán ya adelantó los puntos que tendrán carácter oficial desde este viernes. Irán lo celebra como una victoria.
Trump habló en su momento de "rendición incondicional" de Irán. Sin embargo, el documento firmado de 14 puntos para la paz entre ambos países no refleja la intención inicial del presidente de Estados Unidos. Irán hizo trascender los términos del acuerdo, pero en ningún momento surge lo pretendido por la Casa Blanca. Incluso medios como el New York Times plantean este entendimiento como la letra para una claudicación ante Irán.
El gobierno iraní hizo circular al mundo el acuerdo a ser mostrado en Suiza. Son 14 puntos básicos que dicen:
Cese inmediato y permanente de las hostilidades entre ambos países y sus aliados.
Compromiso de respetar mutuamente la soberanía y la integridad territorial.
Negociación de un acuerdo definitivo en un plazo máximo de 60 días.
Levantamiento progresivo del bloqueo naval estadounidense.
Garantía iraní de libre tránsito para los buques comerciales en el estrecho de Ormuz.
Retirada de fuerzas estadounidenses de las proximidades de Irán una vez alcanzado el acuerdo final.
Levantamiento gradual de las sanciones internacionales y estadounidenses.
Compromiso de Irán de no desarrollar armas nucleares y supervisión internacional de su programa atómico.
Mantenimiento del statu quo durante las negociaciones.
Autorización para que Irán vuelva a exportar petróleo y derivados con acceso a servicios financieros y de seguros.
Descongelamiento de activos y fondos iraníes retenidos en el exterior.
Creación de un mecanismo conjunto de supervisión y cumplimiento.
Inicio de negociaciones técnicas para implementar el acuerdo definitivo.
Ratificación final mediante una resolución vinculante del Consejo de Seguridad de la ONU.
Ninguno de los puntos sensibles del acuerdo tiene una cláusula de hierro para Irán. No se sabe cómo puede quedar el plan nuclear de Irán, aunque no llegue a la bomba atómica, su manejo del enriquecimiento del Uranio, en todo caso, podrá ser controlada por la agencia de la ONU que dirige el argentino Rafael Grossi.
Tampoco queda claro cómo será la reapertura total del estrecho de Ormuz. Puede haber libre circulación, garantizada, pero solo para quienes paguen un "canon" a los países de ingreso, como Irán (y subsidiariamente, Omán). Irán no renuncia a su pretensión de parte "vital" en la circulación por el estrecho de Ormuz.
Todos elementos por los que la prensa cuestiona a Donald Trump y su ataque comenzado el 28 de febrero pasado. Salvo el aumento de los combustibles - que ahora debería bajar - y el dinero - centenares de miles de millones de dólares - nada cambió. Irán sigue teniendo un gobierno fundamentalista. Entre otras cosas, pide a los norteamericanos salir de la región - cosa que no sucederá - y que Israel deje de atacar a sus aliados de Hezbollah en Líbano. El punto de mayor tensión entre Trump y Netanyahu.
Trump eligió el Palacio de Versalles para estampar su firma del acuerdo. Debió recordar la historia. La elección del lugar, especialmente, del histórico Salón de los Espejos, tiene una fuerte carga simbólica. Fue allí donde el 28 de junio de 1919 se firmó el Tratado de Paz que puso fin a la I Guerra Mundial. Pero para Alemania, fue un tratado humillante. Usado por el nazismo como una de las causas para "recuperar el honor" antesala de la II Guerra Mundial.
Si esto es así, este acuerdo de paz no nacerá con buenas expectativas.
El paso previo a los anuncios oficiales en Suiza
Según la información publicada por medios iraníes y posteriormente reflejada en el texto difundido por Estados Unidos, el memorando de 14 puntos entre Washington y Teherán establece un alto el fuego inmediato, el inicio de negociaciones para un acuerdo definitivo y una serie de concesiones económicas y de seguridad para ambas partes.
Sin embargo, en los Estados Unidos, la posición de Trump está comprometida ante los medios y la clase política. Nada de lo que dijo para justificar el ataque que acabó con la vida de Ali Khamenei - líder iraní - se cumplió. Y ahora, el presidente está comprometido personalmente en lograr que el precio de los combustibles, en su país, vuelva al bajo valor previo al día del ataque, el 28 de febrero de este año.
Es que en los principales puntos del acuerdo, dado a conocer de manera anticipada por Irán se dice:
Compromiso de Estados Unidos de respetar la soberanía iraní y no intervenir en sus asuntos internos.
Reapertura del estrecho de Ormuz para la navegación comercial internacional.
Inicio de un período de 60 días de negociaciones para alcanzar un acuerdo definitivo sobre el programa nuclear y el levantamiento completo de sanciones.
Esto implica que "no viene un cambio de régimen para Irán", mantendrá su "derecho" sobre el estrecho de Ormuz y el plan nuclear será redefinido, pero en un plazo de 60 días.
El aspecto más relevante es que el acuerdo deja para una segunda etapa los temas más sensibles, especialmente el futuro del programa nuclear iraní. A cambio del compromiso de Teherán de no fabricar armas nucleares, Estados Unidos acepta avanzar con el alivio de sanciones y facilitar la reinserción de Irán en los mercados energéticos internacionales.
También, Irán celebra un acuerdo para una "reconstrucción" de nada menos que 300.000 millones de dólares.
Bibi Netanyahu, el primer "efecto colateral"
El primer ministro israelí es el principal "golpeado" por el acuerdo. EE.UU. no lo abandona, pero le pone límites. Podrá hacer "ataques muy limitados" a modo de defensa sobre Hezbollah. Nada más. ¿Eso sellará su suerte política en Israel? Y de nuevo: el fantasma de la paz de Versalles en 1918. ¿Quién queda con una sensación de ser humillado por demás? Aquella vez fue Alemania. Está claro que en esta oportunidad,Irán no se ve así. ¿Y Netanhayu? ¿Y Donald Trump?
Por Roberto Adrián Maidana
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